lunes, 1 de febrero de 2010

Avatares de esta vida

El sábado vi "Avatar". Más allá de mi opinión sobre la peli (una más del montón), me dejó pensando en la insistencia de la industria cinematográfica, primero, y de algunos exponentes -los mejores- de las sociedades después, en la búsqueda de la justicia.
En las películas se resuelve fácil: el malo, que siempre tiene algo de estúpido, a la larga pierde. En cambio en la vida real la cosa es bastante diferente; en principio porque nos cuesta distinguir a unos y a otros y en segundo lugar, una vez definido el qué o el quién representa al mal, no resulta simple vencerlo entre otras cosas porque de estúpido no tiene nada.
Enla naturaleza, por su parte, que entiende de equilibrio pero nada sabe de justicia, desde que el mundo es mundo el pez grande se come al pez chico y el sol sigue saliendo como si nada.
El Estado humano, entonces, viene a ajustar este detalle de la Madre Naturaleza, intentando implementar justicia.
No sé Ustedes, pero lo que es a mí no me parece que haya logrado mucho, y como ejemplo que baste un botón: EEUU invadió Irak con la excusa de que este último tenía ogivas nucleares (cuestión que finalmente tuvo que desmentirse rotundamente) e instaló una guerra que todavía se resiste a terminar. Los demás países (algunos) se quejaron (un poco) pero dejaron que las cosas siguieran su curso.
En el Estado Humano, a mi entender, el pez grande se sigue comiendo al pez chico pero antes se lo culea.
Y de equilibrio, ¿cómo andamos?

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