En Argentina, en 2003, un gobernador de una provincia, al sur del sur, se invistió como Presidente de la República. Lo hizo con el apoyo de un 23% efectivo del electorado, aún después de haber sido derrotado por un ex presidente que en la primera vuelta electoral obtuvo un 25% de votos. Su buena estrella se debió a los tejes y manejes de su principal mentor en ese momento, que paradójicamente había sido vicepresidente del oponente, que logró que todo el arco político apoyara al casi ignoto gobernador ¿El argumento? No había que dejarle chance al expresidente; él había dejado al país al borde de la miseria económica y moral.
Aunque el gobernador sostenía una militancia claramente de izquierda, el establishment confió en que éste no mordería la mano de quien le dio de comer y sería un fiel lacayo de su mentor.
Pero como de lo que estamos hablando es de política, el gobernador devenido presidente decidió poquito a poco actuar por su cuenta y trabajar por los ideales de su juventud. La gente no salía de su asombro, cómo se había animado a desarticular a la Corte obsecuente, cómo a enjuiciar a los indultados, cómo a descabezar a la Policía. Todos se respondieron que la culpa era de la bruja.
La bruja en cuestión, linda como una hada, era una senadora de mucho carácter que no por casualidad era la esposa de este ahora exgobernador y actual presidente, que según las malas lenguas lo tenía cortito.
Tan bruja, tan bruja era que mediante pócimas encantadas logró sacarse del medio al petimetre para investir ella misma la banda presidencial.
Todos la miraban con desconfianza y estaban al acecho. La bruja malvada no tardó en demostrar su terrible perversión: al poco tiempo de asumir decidió cobrar una renta a las ganancias extraordianarias para generar políticas de Estado en beneficio de los pobres.
Sin embargo, por esas cosas de la vida, tamaña desubicación no se le podía atribuir a una mujer por más bruja que fuera, así que todos decidieron hacer revisionismo histórico para descubrir la verdad, que no era otra que la siguiente: al final el malo, malo de la historia era el gobernadorsucho devenido en presidente, devenido en expresidente, devenido en primer damo.
Hasta aquí se podía llegar. Un paso más y los preceptos de nuestra sociedad se perderían para siempre. Así que manos a la obra, todos se decidieron por hacerle la vida imposible a la bruja, que al final no es tan bruja, si no una pobre mujercita manejada.
Nuestra historia, que no tiene fin, hoy escribe un capítulo que daría risa si no fuera para llorar por que resulta que...
el antiguo mentor que sangra por la herida, se alió con el antiguo expresidente, contra el que operó anteriormente, pero del que anteriormente a anteriormente había sido vicepresidente, y éste a su vez acordó con todos los que se le pusieron en contra, por su gobierno nefasto, para eliminar cualquier posibilidad de que la bruja, perdón, la mujercita manejada, (y en realidad, para mí, una verdadera hada) gobierne de manera tal que nuestro país sea al fin un país en serio y no el cuento de terror al que los jodidos de siempre quieren acostumbrarnos.
jueves, 4 de marzo de 2010
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A mi me gustaria vivir en un pais donde se respete al gobierno que eligio el pueblo legitimamente, creo que todo el despelote que hay solamente genera conmocion en la gente ,malestar,caos, desestabiliza , afecta en los mercados seguramente... etc, etc. Me gustaria que aprendamos a bancarnos lo que elegimos hasta nuevas elecciones pero...
ResponderEliminarno puedo dejar de pensar : porque este gobierno esta sospechado de tantos casos de corrupción?
porque enarbolan todo el tiempo temas que son universales y desde ya afectan en lo mas profundo del corazón? (ej derechos humanos, la dictadura)
Pepe Mujica tengo entendido que vivio en la clandestinidad, estuvo preso, fundo los Tupamarus y ni habla de todo eso,y la verdad no se si los K que enarbolan la bandera de montoneros "realmente " se involucraron con esos ideales..
Ademas se enriquecieron a partir del poder político , usaron informacion para ello( no creo que sea esto etico) Y tampoco pareciera que esta forma de actuar tenga nada que ver con los ideales que pregonan.
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ResponderEliminarMaruja: Me parecen valorables tus opiniones y dudas. Lo único que se me ocurre responder, es que también es importante saber quiénes son los que denuncian lo que vos misma estás afirmando: Los personajes los medios y el porqué.
ResponderEliminar¿Quiénes denuncian?
¿A través de qué medios te enterás vos y todos de esas denuncias?
¿Por qué se denuncia? ¿Realmente los denunciantes y los medios que les dan cabida están en condiciones de tirar la primera piedra?
Yo, en primer lugar, y en virtud de que me contesté estas inquietudes decidí que no me consta nada de lo que se dice.
En segundo lugar elegí. Aunque lo denunciado fuera real, sigo eligiendo a este gobierno y al modelo que sustenta, en lugar del proclamado por sus opositores.
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ResponderEliminarMe parece bien lo que decís. Decidir, a quien le creo , a quien no, y que elijo.
ResponderEliminarSupongo que tanto en un caso o el otro( a favor o en contra de este gobierno ) se podria investigar para constatar por nosotros mismos (aunque esto suena un poco utópico).
Verdaderamente supongo que nadie está libre de tirar la primera piedra, y desde ya que sabemos que para llegar al poder hubo que transar. Con unos u otros.
Mas allá de esto yo escucho todas las campanas, no se si esta postura esta bien o mal, y no puedo decir: elegí.
Me hace mucho ruido todo lo que se dice sobre este gobierno y el anterior.
Mas allá de esto mi deseo es que nuestra patria crezca, podamos festejar el bicentenario en paz, y algun dia podamos decir que este gobierno fue el mas progre de la historia.
Pero disciento con vos en que si es cierto todo lo que se dice no los elegiria.