Estoy asombrada de no haberme asombrado por el "alerta naranja en Buenos Aires". Parece que ahora, si hace calor de manera sostenida durante Enero tenemos que preocuparnos.
La cuestión es que me asombró no haberme asombrado. Como ya no me sorprende encontrar otra plaza enrejada, ni me asombra que un estornudo en el colectivo sea tomado igual que una puteada a los otros pasajeros, o que los mosquitos se hayan convertido en el enemigo público n° 1.
¿Será que haber empezado mi adolescencia entre las primeras noticias sobre el SIDA me inmunizó contra el asombro a la desnaturalización de lo "más natural del mundo"?
Sin voluntad de hacer apología de la irresponsabilidad, sin embargo, no quiero dejar de expresar mi hartazgo sobre la época que nos tocó vivir.
Al final, tenemos que tomar sol con protector, no besar a los otros por si están incubando una gripe, coger con forro y hasta cagar sin apoyar el culo en la tabla, no sea cosa que nos agarremos una venérea.
Y Ustedes, ¿qué piensan?
jueves, 28 de enero de 2010
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Muy buenas las reflexiones,,,
ResponderEliminarQuisiera sumar la idea de que paradójicamente viviendo en una época en la que se propicia EL Placer, el bienestar, el confort, aparecen todo tipo de epidemias, enfermedades, que nos acechan todo el tiempo. Sera que somos en definitiva una sociedad culpógena y que no nos permitimos disfrutar? Tal vez todo este tipo de males sean algo asi como una especie de Castigo ?
Umh! Muy psicoanalítico lo tuyo,Maruja, y muy coherente por cierto. Ojalá se sume más gente al blog y podamos discutirlo.
ResponderEliminarA mi entender las epidemias y enfermedades nos atravesaron a las comunidades humanas a lo largo de toda nuestra historia pero la lectura de esos acontecimientos eran particulares y privados, y a los sumo se hizo una lectura más amplia y colectiva de manera retrospectiva.
Pero ahora se suman los medios de comunicación que de alguna manera, sobreinformándonos ( es decir, bajándonos más información de la que podemos manejar)nos meten miedo.
Sin dudas, una sociedad con culpa o con miedo es mucho más manejable.